jueves, 28 de octubre de 2010

...ya te acostumbrarás.

La señora Dalloway decidió que ella misma compraría las flores...
Y al igual que Miss Dalloway yo también he decidido comprarme unas flores. Unas margaritas que quedan estupendamente encima del escritorio que hay debajo de la ventana. También he comprado un marco de fotos que irá justo al lado. Para mí es importante tener una habitación el que sentirme cómodo, principalmente porque vivo en ella. En estos pisos en los que no hay salón tengo que hacer de mi habitación mi mundo. Pero poco a poco.




Ayer fui la señora Dalloway, hoy he sido un poco Forest Gump: me he sentado en un banco y le he contado mis penas a la primera chica que se ha sentado conmigo. Mi sorpresa ha sido que en vez de ignorarme o levantarse e irse se ha puesto a hablar conmigo porque entendía perfectamente por lo que estaba pasando.
Esto ha sucedido en uno de los bancos del pasillo de la facultad. Sí, la facultad, ese lugar del que nunca hablo porque nunca voy. Después de llevar un mes aquí todavía no he tenido ninguna clase. Primero porque no encontraba a la profesora que habían asignado. Luego porque dicha profesora se desentendió totalmente del tema y le pasó la pelota a sus compañeros de inglés. Después porque los profesores de dicho departamento se niegan a contestarme los correos. Todo unido a una huelga de narices en la universidad y de poca o ninguna información oficial del inicio del curso.
Hoy me he levantado con ganas de solucionar esta situación, me he ido a la facultad y me he metido en el despacho del primer profesor de inglés que he encontrado. El hombre me ha dicho que la mitad de las asignaturas que tenía pensado cursar ya no existen porque son de años anteriores y que siente mucho que en internet no estén actualizadas las guías de asignaturas. Me ha dado el nombre de un par de profesores con los que tengo que hablar y me ha sugerido que me apunte a su curso de literatura que empieza EL 15 DE NOVIEMBRE (nunca pensé que tendría tantísimas ganas de empezar de una vez las clases)
Hablando con la chica que se ha sentado conmigo en el banco y con alguna otra he llegado a la conclusión de que ni ellos mismos saben las cosas. Ni ellos mismos sabían cuando iniciaban las clases, no saben exactamente lo que hacen, ni a qué profesores recurrir, están tan perdidos como yo.
Yo me quejaba de lo poco eficientes que son en la Completense pero esto no tiene comparación.
Lo peor es que ellos (tanto alumnos como profesores) parecen estar conformes, porque depués de criticar su propio sistema acaban siempre con una sonrisa y la frase de "La Spaienza es así, Roma es así, ya te acostumbrarás" 
Lo siento, acostumbrarme a una organización peor de la que ya tenía en España me parece dar un paso atrás y no he venido a eso. No quiero acostumbrarme.

1 comentario:

  1. Vaya, no suena nada bien el rollito que se traen en la uni..... :S desde luego que ir con esperanzas de algo y encontrarte con algo peor, definitivamente no es algo a lo que te puedas acostumbras porque basicamente sería como perder el tiempo, pero bueno, espero que tengas suerte y que se arreglen las cosas y por fin puedas hacer algo.

    Btw, no hay salones en los pisos? :S

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