lunes, 11 de octubre de 2010

Quella che cerca...

1. Quella che cerca casa:
Bueno, después del lío de la casa el jueves me cambié a otra. Eso sí, después de haber visto algunas bastante peculiares como compartir casa con una panda de chicos sacados de The Big Bang Theory o compartir un sótano con unas cuarentonas, cuánto menos, sospechosas. La nueva está por la misma zona de la anterior, sigo teniendo una habitación para mí y ahora comparto piso con dos italianas majísimas: Stefania y Tiziana.
De momento no he tenido ningún problema pero tampoco sé si la dueña ha ido a inscribirme o no a la comisaría y en caso de que lo haya hecho si le han puesto o no pegas.

2. Quella che cerca a la sua professoressa:
Hoy viendo que no había nada mejor que hacer me he ido a una de las muchas sedes que tiene la facultad a ver si encontraba a la tutora que se me ha asignado para que me cuente por qué enigmática razón no encuentro mis asignaturas en la web. He llegado a un 'palazzo' del 'ottocento' muy bonito con jardincito, fuente, etc. El interior de la 'villa' era un laberinto de escaleras y pasillos que no se comunicaban entre sí. Después de media hora (porque tampoco había gente a la que preguntar) he encontrado el departamento de inglesa. He preguntado por mi querida profesora Botta y me ha dicho que ella da clases allí pero que su despacho está en la facultad principal.
Me he cogido el metro y me he ido de nuevo a la sede principal. Allí he vuelto a preguntar y nadie me sabía decir dónde narices tiene el despacho la buena señora. Todo lo arreglaban diciendo que preguntase en secretaría. Me dirijo, pues, a la ventanilla de secretaría y me la encuentro CERRADA. Era la hora de la comida y ya no me iban a atender, por supuesto.
Con las mismas he ido a comer yo también.
Como no quería que el día fuese un total desastre y quería sentirme realizada conmigo misma me acuerdo de que me toca donar sangre. Casualmente hay un hospital justo en frente de la universidad y allá que voy.

3. Quella che cerca dónde narices se dona sangre:
El hospital, lejos de ser un edificio enorme, es un conjunto de pequeños pabellones cada uno destinado a una especialidad. Debe ser que los italianos ya traen de serie lo de buscar pabellones, despachos, etc Yo no. A mí me hacen falta planos. Planos, no flechitas que te indican callejones donde no hay nada. Gracias a un gran trabajo de investigación encuentro el pabellón de trasfusiones. En la puerta estaba un autobús para donar. Bingo. La primera cosa que encuentro en el día de hoy. Pero igual que la secretaría estaba cerrado.

Sin profesora, sin asignaturas ni horarios, sin donar sangre, así me he vuelto a casa.

Como el día de hoy no invita a salir ni a nada (está diluviando, hace frío...) me he puesto a hacer arroz con leche para compensar a mis compañeras de piso que este finde se han portado genial conmigo llevándome de compras, a una fiesta de cumpleaños. GRACIAS

2 comentarios:

  1. Me alegra lo de tus compañeras porque creo que es muy importante tener gente maja a tu lado. No sé, a lo mejor en ese sentido no hay mal que por bien no venga. Confiemos en que la mala suerte haya sido cuestión de una semana y que la próxima te salga todo bien.

    Un beso enorme!

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