viernes, 1 de octubre de 2010

Los Erasmus errantes.


Los Erasmus errantes somos seres alicaídos que nos dedicamos a vagar por Roma con un teléfono y un periódico en la mano buscando la casa de nuestros sueños. Y quién dice de nuestros sueños dice una 'stanza' (con mucha suerte 'singola' con menos suerte 'doppia') en algún lugar de Roma que tenga al menos una parada de metro cerca y que no nos cueste más de 500 euros (para no ponernos muy exigentes sin gastos incluidos). Los errantes no pedimos proximidad a la universidad, barrios bohemios o chic, sabemos que esos lujos quedaron reservados a los previsores que buscaron piso en julio, de hecho, no pedimos nada (sólo que nos cojan el teléfono)

Nos caracterizamos por llevar ropa cómoda, generalmente arrugada (tienes toda la ropa aún en la maleta en el albergue) y una mochila encima con las pertenencias que no quieres dejar a la merced de las otras 6 personas de la habitación. Siempre estamos cansados, con los pies y la espalda fastidiados por las largas caminatas y paseos de un lado a otro de la ciudad con la mochila a cuestas y por pasear nuestra maleta-erasmus-demásde20kg de albergue en albergue.

Cuando los errantes nos reconocemos por la calle (porque lo hacemos) nos aflora un sentimiento de solidaridad hacía la otra persona. Sólo nosotros sabemos lo que es pasar por ello. Por eso, cuando algún Erasmus que ha venido con todo hecho te dice que te comprende y que sabe por lo que estás pasando, es mentira. La comprensión mutua se da solamente entre errantes.
Las conversaciones que mantenemos se limitan a ratificar que no hemos encontrado nada y que ha sido un día perdido. Existen, sin embargo, individuos que consiguen salir de esta situación. Cuando algún errante consigue piso, el resto experimenta dos sentimientos encontrados: envidia, podías haber sido tú el que llamase a ese anuncio y tener ahora tú el piso; esperanza, no es imposible, si él ha podido tú también.

La desesperación es el estado cotidiano.
El 'Portaportese' (tipo al segunda mano) se convierte en nuestra Biblia
San Lorenzo (barrio universitario) es la meta de todos.

Todo el mundo dice que esto es parte de la experiencia... en fin, he tenido experiencias mejores.

Suerte. Porque una vez que eres un ex-errante y has encontrado sitio es cuando disfrutas verdaderamente de la vida ERASMUS.





4 comentarios:

  1. Si fueras de Hispánicas puede que consiguieras las cosas de una forma más fácil jajaja

    Ánimo, que te irá bien. Y disfrútalo, que España es lo puto peor.

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  2. Silvia,que he visto tú blog en el facebook y me gusta mucho leer este tipo de blogs, espero que encuentres piso pronto, que eso del albergue no suena muy bonito, al menos no cuando tienes que estar allí por una larga temporada.

    Good Luck

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  3. Me encanta esto, de verdad. Lo de los blogs, mantenernos informadas así, y todo lo demás.
    Pero lo que más me gusta es que ahora ya has dejado de ser Erasmus errante, estoy ansiosa por ver tu siguiente publicación transmitiéndonos tu felicidad por encontrar casa POR FIN.
    Bacini, bella

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  4. Joer! Espero que encuentres algo muy pronto maldita sea! Hay que pensar en esto como una experiencia y como una manera de endurecerte! Lo que no me mata me hace mas fuerte.

    Muchos animos!

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