"Soy el mismo y voy cambiando" Esta era una de las frases favoritas de mi profesor de filosofía cuando hablaba de Heráclito y para demostrarnos que estamos hechos de contradicciones.
Esta semana me he visto sometida a juicio y el veredicto ha sido: "esa no eres tú, no eres de quién me enamoré"
Son las palabras que más me han dolido en mucho en tiempo porque son verdad. (Es muy triste dejar de decir 'te quiero')
Llevo 5 meses aquí, cambiando lentamente. Empeorando. Es cierto que yo no era así. Quiero dejar de echar la culpa a las circunstancias y hacer algo.
En todo este tiempo todo lo que ha podido salir mal ha salido mal. No me apetece comprobar las cosas que podrían suceder hasta finales de febrero.
RENUNCIO
Renuncio al Erasmus y renuncio a la 'yo' que me he convertido porque no me gusta.
Academicamente, no me supone ninguna diferencia dejarlo o continuar. Quedarme no me iba a aporta ningún tipo de privilegio.
Personalmente lo único que me iba a acarrear es problemas. Porque aunque sólo me quedase un mes y medio me niego a regalarlo siendo infeliz.
Al final, como todo, me quedo con todas las experiencias buenas, la gente que he conocido y que me ha ayudado aquí.
Vuelvo a Madrid. Nos vemos la semana que viene.
Yo creo que si que has cambiado, pero porque la Silvia que yo conocí hubiera luchado hasta el final, sacado fuerza de donde no la hubiera y a ella le hubiese traído floja lo que pensara la gente, y habría hecho lo que su corazón le dictaba.
ResponderEliminarSi ahora lo que te dicta es volver, vuelve, pero si que pienso que si has cambiado es culpa de las circunstancias y de la distancia... Después de todo lo que has luchado para sobrevivir allí, te vuelves cuando te queda solo un salto.
Decidas lo que decidas, pienso apoyarte incondicionalmente en lo que sea, si eso te va a hacer feliz, pero nunca faltará mi grano de sinceridad.
Yo sólo quiero que seas feliz.
Paula, había llegado un momento en que tenía que decidir: o el Erasmus o yo... Y estoy infinitamente contenta de haber decidido lo que he decidido.
ResponderEliminarCuando algo ya no merece la pena lo dejo, eso lo sabes. Esto ha sido una cuestión de prioridades y no me lo tomaré como si me hubiera rendido. Si hubiera seguido sólamente para demostrar que podía hacerlo no me lo hubiese perdonado nunca.
Te agradezco tu sinceridad.
Yo tampoco creo que la culpa haya sido tuya, Silvia, pero sí que es verdad que llega un punto en que tienes que pensar qué es lo que realmente necesitas.
ResponderEliminarLo que dices de si te hubieras quedado sólo por demostrar que podías hacerlo... Pues mira, eso sí que sería ser una cobarde porque te lo estarías guardando y no darías la cara al mundo. Hay que tener ovarios para hacer esto.
Eso sí, siempre piensa en la experiencia como algo positivo. Tanto lo bueno como lo malo es experiencia, y te va convirtiendo en la persona que eres. Y eres una gran persona.
Yo te apoyo, Silvia.
Hagas lo que hagas, lo importante es que seas feliz. Y si con esto sabes que lo vas a ser, adelante con ello.
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